miércoles, 6 de junio de 2018

Rentabilidad en vacuno de leche

Rentabilidad de la leche: mejora de la producción láctea con los forrajes fermentados


Conocer el valor nutricional de los forrajes fermentados utilizados en los programas de alimentación es fundamental para ayudar al ganadero a que sus vacas lecheras expresen todo su potencial genético.

Sin duda, el ensilado de maíz, el ensilado de cebada y la alfalfa prehenificada (“haylage”) son los forrajes fermentados más utilizados en la industria lechera de los EE. UU. y Canadá. Cualquier variación en la composición o en la digestibilidad de los nutrientes de estos forrajes afecta a la capacidad del ganadero para satisfacer la demanda de nutrientes de las vacas lecheras a lo largo del año.

En otras palabras, conocer el valor nutricional de los forrajes fermentados es importante porque permite definir un programa de alimentación para que las vacas alcancen todo su potencial genético en términos de producción de leche y salud.

Más nutrientes para la vaca, más dinero para tu bolsillo

En los últimos años, los nutrólogos y los ganaderos lecheros han prestado especial atención al llamado valor nutricional de los forrajes fermentados (básicamente, los ensilados). Hoy en día, es ampliamente reconocido que este concepto puede repercutir positivamente en la productividad de las vacas y la rentabilidad de los ganaderos. El rendimiento de las vacas lecheras actuales está fuertemente ligado al aporte de niveles adecuados de nutrientes en un equilibrio favorable en los forrajes fermentados que se les suministra.

Definir el valor nutricional de los ensilados como la capacidad de suministrar los nutrientes de la materia seca a la vaca es una simplificación excesiva. Antes de que éstos puedan alcanzar los tejidos del animal, la vaca debe consumir el alimento y los nutrientes del forraje deben liberarse y ser absorbidos (digestión).

En la digestión, los forrajes fermentables parten con ventaja

Muchos factores influyen en el valor nutricional de los forrajes fermentados, incluidos la variedad cultivada, el estado de madurez en el momento de la cosecha y el método de almacenamiento. A diferencia de los forrajes no fermentables, la digestión de los ensilados empieza mucho antes de que se distribuyan en el comedero.

Durante los procesos normales del ensilado, se produce la fermentación de algunos nutrientes y se liberan así moléculas que aumentan la palatabilidad del forraje y lo hace más fácil de digerir. En estas condiciones, es más probable que los nutrientes se ingieran y se absorban.

A efectos prácticos, este tipo de forrajes posee un valor nutricional óptimo. En las explotaciones lecheras comerciales, el uso de los ensilados permite alcanzar una elevada producción de leche y un mayor contenido de componentes lácteos, así como un excelente rendimiento reproductivo y una buena salud.

Analiza tus forrajes para conocer su valor

Normalmente, los ganaderos y los nutrólogos envían muestras de los ensilados para recibir información sobre su composición nutricional. Sin embargo, esta información puede resultar insuficiente a la hora de determinar cuán disponibles están estos nutrientes para la vaca.

Por suerte, se han desarrollado métodos como el Modelo de fermentación in vitro de Alltech para calcular de forma eficiente y rápida la disponibilidad de nutrientes en estos forrajes, incluidos la digestibilidad de la fibra detergente neutro (DFDN) y la digestibilidad de la materia orgánica. Los resultados de estos análisis muestran una correlación positiva con el consumo potencial del ensilado. Cuando se analiza toda esta información en su conjunto, los ganaderos pueden formarse una idea precisa del valor nutricional de los forrajes fermentados que suministran a sus vacas.

En un estudio reciente llevado a cabo en Ontario y Quebec en el que se analizaron 47 forrajes fermentados, se detectó que la DFDN en más del 84 % de las muestras (tras 30 horas de fermentación in vitro) se situaba por debajo del 52 %, lo que pone de manifiesto el poco valor nutricional de esos forrajes. Por lo tanto, es importante no dar por hecho que su forraje presenta un buen valor nutricional. Para garantizar el rendimiento del rebaño, realizar un análisis para estimarlo es indispensable.

Conocer el valor nutricional de los forrajes fermentados utilizados en los programas de alimentación es fundamental para que tus vacas lecheras expresen todo su potencial genético y es un requisito para garantizar la rentabilidad de las explotaciones lecheras.