viernes, 11 de mayo de 2018

¿Cómo hacer una operación de cultivos más natural?

5 maneras de hacer su operación de cultivos más natural

Si usted camina por el pasillo de cualquier supermercado, encontrará centenares de productos con etiquetas alabando los aspectos “naturales”. Si bien estas etiquetas a veces pueden ser algo más que una táctica de marketing, estas dan indicios de que los consumidores buscan alimentos más naturales y que los productores deben de ser conscientes de las demandas de los consumidores para ofrecer lo que el mercado quiere.

Realizando algunos cambios junto con las prácticas convencionales existentes, los productores pueden adherirse a un método más natural de producción, manteniendo a su vez la rentabilidad.  

 

1. Mejore la estructura del suelo 

Los cultivos sanos comienzan con un suelo sano y rico en nutrientes. El uso de cultivos de cobertura y rotación de cultivos reduce la pérdida de nutrientes y aumenta los niveles de materia orgánica que sirven de sustrato a los microoganimos del suelo que mineralizan y reducen potencialmente la cantidad de fertilizantes necesarios para alcanzar el máximo potencial de crecimiento de las plantas.

Los cultivos de cobertura fundan la salud del suelo agregando materia orgánica al degradar sus raíces en el suelo, aumentan la retención de nutrientes y controlan la erosión a través de una mejor estabilidad y capacidad de retención de humedad, a la vez que reducen el número de malezas en el campo lo cual disminuye la necesidad de herbicidas.

Con el uso de diferentes cultivos en rotación, se promueven diversos tipos de materia orgánica en el suelo, diversificando la disponibilidad de nutrientes y microorganismos presentes.

Al plantar, considere usar un método de siembra directa para no interferir en la biología del suelo y mantener el nuevo suelo que se ha creado.


2. Promueva el microbioma del suelo 

Existe una delicada relación simbiótica entre la planta y los microorganismos que rodean su sistema radicular. Los microorganismos en el suelo ayudan a las plantas incrementando la disponibilidad de nutrientes y optimizando el crecimiento de las raíces. Como beneficio, estos microorganismos reciben el carbono que necesitan las plantas para crecer y desarrollarse. 

Los mismos recursos utilizados para el mejoramiento de la estructura del suelo a su vez proveen un ambiente favorable que realza el microbioma del suelo, especialmente, el uso de un fertilizante de base natural para promover el crecimiento y la diversidad en las poblaciones microbianas.

3. Incremente la disponibilidad de nutrientes 

El uso de sustancias naturales, tales como los aminoácidos, en forma de micronutrientes quelatados facilita su absorción en las plantas, ya que se presentan en una forma más biodisponible, lo cual significa que están listos para ser utilizados. Las plantas que están bien nutridas son más saludables y serán más capaces de resistir los factores ambientales estresantes.

4. Aumente el rendimiento de las plantas naturalmente

En los últimos años, el uso de bioestimulantes ha crecido exponencialmente. Estos productos de base natural ayudan a promover las funciones de la planta mejorando su eficiencia, aumentando el rendimiento y fortaleciendo la tolerancia al estrés.

Utilizado como una alternativa a los productos sintéticos, los productores están descubriendo que sus resultados en el rendimiento y la calidad igualan o exceden los observados al usar prácticas convencionales.

 

5. Utilice el manejo integrado de plagas


Concentrándose en un enfoque a largo plazo para disminuir las plagas y otros factores ambientales estresantes, el manejo integrado de plagas (MIP) combina diferentes métodos, como el control biológico utilizando biopesticidas y promoviendo la resistencia inducida en la planta, para un enfoque de gestión más integral.


Desde el punto de vista nutricional, una planta saludable tendrá una mejor oportunidad de resistir la presión de enfermedades.

El MIP también examina el medio ambiente en su totalidad, teniendo en cuenta muchos factores, como las plagas actuales y sus depredadores, las condiciones de riego y sequía, el manejo de las malezas y las condiciones del suelo.
Claramente muchos de estos enfoques están interconectados y tendrán efectos sobre los demás. Mejorar el suelo mejorará la planta, lo que hará más probable que tenga una resistencia sistémica a las presiones ambientales y las enfermedades, a la vez que reducirá la necesidad de pesticidas y otras intervenciones sintéticas.