lunes, 30 de abril de 2018

Nuevos estudios sobre micotoxinas

Cambio climático y Aflatoxinas


El aumento de las temperaturas y las condiciones de sequía asociadas están afectando a la infección por Aspergillus flavus, lo que está repercutiendo en niveles más altos de aflatoxinas. Se espera que el aumento de las temperaturas globales, los patrones de precipitación interrumpidos y el aumento de los niveles de CO₂ asociados con las condiciones climáticas futuras afecten al crecimiento y al potencial toxicogénico de A. flavus.

Una investigación reciente está examinando el impacto los niveles elevados de CO₂, indicando que es probable que el aumento en su concentración afecte tanto a la producción de toxinas como a la interacción entre hongos y plantas. La aplicación de diversas tecnologías en el campo de la genómica funcional ha revelado la regulación abiótica -relacionada con el cambio climático- de las aflatoxinas y la influencia en la interacción planta-hongo. El hallazgo demuestra que los niveles elevados de CO₂ afectan la expresión del gen regulador biosintético de la aflatoxina.

El uso de la genómica funcional permitirá a los investigadores predecir los cambios en la infección fúngica y la producción de toxinas asociada con el cambio climático.

Use of functional genomics to assess the climate change impact on Aspergillus flavus and aflatoxin production. M.K. Gilbert, B.M. Mack, G.A. Payne and D. Bhatnagar. 2016 Wageningen Academic Publishers


Micotoxinas y estado antioxidante 

Se realizó un estudio para determinar los efectos de la Micotoxina T-2 sobre el estado antioxidante del hígado de ochenta pollitas hembras alimentadas durante 21 días con o sin un extracto de pared celular de levadura modificado o selenio orgánico.

El estado antioxidante se determinó midiendo parámetros tales como niveles de selenio hepático, glutatión (GSH), actividad de la glutatión-peroxidasa (Se-GSH-Px) y niveles de alfa-tocoferol, carotenoide y ácido ascórbico. El estrés oxidativo de los lípidos se midió mediante la medición de los niveles de MDA (Malonaldehido). Las dietas fueron:

Los pollos que consumieron Micotoxina T-2 desarrollaron lesiones orales dentro de los 5 días posteriores al inicio de la prueba. El consumo de Micotoxina T-2 por los pollos dio como resultado una disminución de todos los antioxidantes hepáticos medidos.

En estas aves, la concentración de Se hepático disminuyó en 32.2%, glutatión en 56.3%, Se-GSH-Px en 36.8%, α-tocoferol en 41.4% de carotenoides totales en 56.5% y ácido ascórbico en 43.5%. La peroxidación lipídica del hígado, medida por MDA, se incrementó 3 veces.

Sin embargo, el grupo suplementado con glucomanano modificado durante el desafío T-2 restauró completamente la concentración de Se en el hígado. Además, las aves que consumieron el glucomanano modificado tuvieron un aumento del 81% en la concentración de Se-GSH-Px y una mejora del 74.6, 62.6, 72.9 y 67.3% en las concentraciones hepáticas de α-tocoferol, carotenoides totales, ácido ascórbico y glutatión reducido, respectivamente. La peroxidación lipídica del hígado disminuyó un 45%.

En este estudio se demostró además que la combinación de glucomanano modificado con selenio orgánico proporciona una protección adicional contra los efectos de Micotoxina T-2 sobre el estado antioxidante del hígado y la peroxidación lipídica. Todos los parámetros antioxidantes investigados mejoraron significativamente con respecto al grupo de Micotoxina T-2.

En conclusión, este trabajo demuestra el efecto perjudicial de Micotoxina T-2 sobre la concentración de selenio, el estado antioxidante y la peroxidación lipídica en el hígado de los pollos. La inclusión de glucomanano modificado con o sin selenio orgánico mejora el estado antioxidante y reduce el estrés oxidativo durante el desafío con micotoxinas

Efecto protector de los glucomananos modificados y el selenio orgánico en la mejora del agotamiento de las reservas de antioxidantes en hígado de pollos debido al consumo de alimento contaminado con toxina T-2. Julia E. Dvorska, Athanasio C. Pappas, Filiz Karadas, Brian K. Speake, and Peter F. Surai. Comparative Biochemistry and Physiology Part C 145 (2007) 582-587