miércoles, 20 de diciembre de 2017

10 recomendaciones para alimentar vacas secas

Conozca nuestras recomendaciones para la alimentación de las vacas secas es una ración mixta alta en fibra y baja en energía durante todo el período seco.

Basados en los resultados obtenidos durante varios años y discusiones detalladas con el profesor Jim Drakcley, hemos enumerado a continuación 10 recomendaciones cruciales para el éxito.


  • La alimentación de la vaca seca comienza al secarse. Idealmente, las vacas deben ser confinadas durante todo el período seco, aunque el acceso a cantidades limitadas de pasto es posible, con la ración mezclada de vacas secas alimentada al pastoreo. La ingesta de pasto no debe exceder los 1,5kg MS/día.

  • Las vacas de lactación tardía con pobre condición corporal, se pueden secar dos semanas antes y se les puede proporcionar una ración que aporte alguna ganancia de peso para mejorar la condición corporal. Como objetivo, las vacas deben estar en condición corporal entre 3,0 a 3,25 antes del parto. La alimentación en el período seco con una ración baja en energía y alta en fibra debe suministrarse durante un periodo mínimo de 7 semanas para todas las vacas. Es posible reducir este período a 6 semanas para las novillas. La adopción de la estrategia sólo durante las últimas 3 semanas no es una opción a considerar, ya que puede generar problemas si las vacas paren temprano mientras que un período largo es más adecuado para mejorar el estado del animal en términos metabólicos.
  • La ración de la vaca seca debe ser suministrada como una ración total mezclada y formulada para contener 9 EM MJ/kg MS y 13% proteína bruta. La especificación final de la ración no debe estar fuera de +2% de estos valores declarados (es decir, entre 8,8 a 9,2 EM MJ/kg MS y de 12,7 a 13,3% PB). Se espera que las vacas Holstein consuman aproximadamente 11kg MS/día de esta ración.
  • La especificación de la ración de las vacas secas compromete la ración de la lactancia; los conocidos contenidos de Energía Metabolizable (EM) y Proteína Bruta (PB) del pasto de corte con valores promedio asumidos. Los valores nutricionales del pasto no tratado pueden ser parametrizados como sigue: paja de trigo: 6,1MJ EM y 36g PB/kg MS, paja de avena: 7,2MJ EM y 34g PB/kg MS, paja de cebada: 6,4MJ EM y 42g PB/kg MS.
  • La paja es la fuente de fibra preferida ya que esta promueve la función del rumen y mejora la salud ruminal debido a su reconocido alto factor de rascado. La paja debe ser cortada entre 4cm y 8cm, y bien mezclada en la ración total. El heno es menos ideal e incluso es probable que el heno maduro no tenga el mismo efecto sobre la función ruminal como la paja de cereal. Se deben evitar henos de alto contenido de potasio.
    En general, el heno no puede considerarse como un sustituto directo de la paja de cereales. En algunos casos, es posible utilizar la paja de colza, pero es importante evitar partidas que sean extremas en términos de tallo alto o alto contenido de hojas. Las fuentes de fibra tales como la cáscara de avena, cáscara de soja o remolacha azucarera no son recomendadas.
  • El nivel de paja de trigo o cebada picada en la ración oscilará entre 5,2 y 5,7kg/MS/día, siendo mayor cuando se suministren raciones de lactación de mayor calidad. La paja de avena, debido a sus diferentes contenidos de EM y proteína cruda, deberá incluirse entre 6,6 y 7,0kg MS/día y con reducciones asociadas a la inclusión de la ración de lactación, esto sugiere que la paja de avena no es un reemplazo ideal para la paja de trigo o cebada.
  • Es importante que la ración final tenga un contenido de proteína bruta del 13%. Una fuente de proteína de calidad degradable en el rumen tal como la soja o la colza se pueden usar si se requiere. Es probable que se necesite más soja o colza en casi todos los casos.
  • La composición mineral de la ración final debe estar en línea con los requerimientos minerales aceptados para las vacas secas. Se debe tener especial cuidado cuando se utiliza parte de la ración de lactación para las vacas secas, la cual ya contiene minerales en su composición.
  • En la mayoría de los casos, no se necesitan sales aniónicas, pero éstas pueden ser consideradas en granjas con altas tasas de incidencias de hipocalcemias, retención de secundinas, etc.
  • Suministrar la paja en forma larga en un alimentador de anillo en vez de incluirla en la ración de vacas secas junto con la ración de lactación no es una opción valorable; la ingesta no va a ser la deseada.

Para más información sobre las soluciones KEENAN haga click aquí.