miércoles, 26 de abril de 2017

Asume el control de tu ración

En nuestra anterior entrada del blog analizamos cuán importante es asumir el control de los costes de la granja y, en concreto, nos centramos en el valor de suministrar al rebaño lechero una ración Unifeed homogénea. Pero la pregunta realmente importante aquí es: ¿cuál es la ración que al final se comen las vacas?

Las 4 versiones diarias de la ración

No hace falta decir que puede haber una gran diferencia entre la ración formulada en papel y la que al final consume la vaca. Para cada grupo de vacas del rebaño, es posible encontrarse diariamente con un mínimo de 4 versiones diferentes de la ración:

1) La ración formulada con precisión en el papel con toda la buena fe del nutrólogo.

2) La ración que en realidad se carga en el carro.

3) La ración distribuida por el carro en el comedero.

4) La ración que finalmente se come la vaca.

De hecho, la cuarta versión de la ración puede dividirse a su vez en otras dos, debido al comportamiento inherente de las vacas que tienden a seleccionar lo que comen. Hay vacas que intentarán comer sobre todo concentrado, y otras que tendrán que conformarse con lo que les queda delante, una ración en la que predomina el forraje. Este tipo de variabilidad tiene sus consecuencias: estiércol de consistencia variable en el grupo, disminución del contenido en grasa más elevada de lo normal, consumo intermitente de materia seca, episodios de laminitis y, finalmente, una menor producción de leche.

La formulación inicial de la ración era la correcta. ¿Cuál es el problema? Ignorar las recomendaciones y que se nos cuele en la granja la inconstancia (algo que puede deberse a cualquier combinación de factores relacionados con el carro o el operario).

La variabilidad en el rendimiento se debe a la longitud del corte del forraje. El forraje muy picado implica un menor tiempo total de masticación, un pH ruminal más bajo, menos leche corregida por grasa y una menor eficiencia de conversión de la materia seca en leche.

La clave: medir

Para ser rentable, la leche debe tener una buena composición y obtenerse de vacas de alto rendimiento para minimizar los costes. Los dos requisitos se cumplen si la ración que se les ofrece a las vacas es tan rentable como de gran calidad.

Poder realizar mediciones es fundamental para garantizar la rentabilidad y KEENAN, consciente de ello, ha añadido a todos sus carros un sistema de pesada a través de la exclusiva plataforma InTouch que combina mediciones, algoritmos específicos y tecnología alojada en la nube. El objetivo de la tecnología InTouch es guiar al ganadero sobre el orden correcto de carga, la cantidad adecuada de cada ingrediente y el tiempo de mezcla, lo que aporta, cada día, homogeneidad a la ración. Otra característica importante de este sistema es que permite suministrar a los animales exactamente lo que necesitan cada día, por lo que se evitan los sobras y gastos energéticos innecesarios. 


Autor: Denis Dreux