lunes, 4 de abril de 2016

Alimentación y manejo de la vaca en las explotaciones agrícolas españolas

Datos del SITRAN (2014) revelan que más de un 30% de las vacas nodrizas no son productivas, es decir, menos del 70% paren anualmente. 


Los datos actuales indican que solo se producen 0,68 terneros por cada vaca nodriza presente, cifra claramente insuficiente si la comparamos con la que sería necesaria para hacer viable una explotación. Respecto a una productividad teórica de 0,9 terneros por cada vaca nodriza, restando una tasa de reposición del 10% y suponiendo un precio de 460 euros por ternero destetado, podríamos cifrar las pérdidas en más de 200 millones de euros que el sector está dejando de ganar (López-Paredes y Alenda, 2015). La figura 1 muestra el coste económico diario de desviarse del valor óptimo en algunos índices productivos (López-Paredes y Alenda, 2015).

Figura 1. Pérdidas económicas relacionadas con el valor óptimo en índices reproductivos (Adaptado de López-Paredes y Alenda, 2015)


Según cálculos de los autores (López-Paredes y Alenda, 2015), el mínimo para que una explotación sea rentable es de un 78% de fertilidad. Las causas de esta falta de productividad pueden ser múltiples, desde animales no adaptados al medio, falta de una alimentación correcta o un manejo inadecuado. Considerando la información anterior, es necesario establecer unos objetivos claros de producción para rentabilizar el máximo la explotación. Entre estos objetivos, deberían constar un parto por vaca y año, más del 90% de los terneros destetados por vaca presente y año, minimizar la presencia de animales improductivos (vacas no gestantes o novillas con edad avanzada sin cubrir) así como obtener el máximo peso de los terneros al destete.

Pautas de nutrición y manejo

Uno de los factores más importantes para incrementar la producción será la condición corporal, ya que esta será determinante de cara a afrontar la fase pre-parto y volver a ciclar correctamente después del parto. Esto se debe a que si la condición en el parto es buena hay hasta un 90% de posibilidades que la vaca vuelva a ciclar 60 días post-parto (Whitman, 1975).

Por otra parte, en el caso que la vaca llegue con una baja condición corporal al parto, las posibilidades de que ésta vuelva a ciclar 60 días post-parto se reducen a menos del 50%. Por tanto, la alimentación va a ser un factor clave para la salida en celo y la fertilidad de la vaca. Para poder atender de forma adecuada a la vaca deberemos diferenciar fases distintas dentro del ciclo anual según las necesidades nutritivas de cada periodo:

  • Fase 1: de 1 a 1,5 meses antes del parto: Esta fase será muy importante para la futura supervivencia del ternero así como en el intervalo parto cubrición fértil. Es importante que las vacas ganen condición corporal en esta fase, aunque de forma moderada.
  • Fase 2: los 3 meses posteriores al parto: En esta fase el requerimiento de nutrientes será muy alto para sostener la producción de leche y la cubrición de la vaca. Es conveniente que coincida con el periodo de máximo crecimiento de pasto.
  • Fase 3: de 3 meses post-parto al destete: Esta fase englobará de los tres meses después del parto hasta el destete del ternero. La vaca está preñada, por eso no habrá consecuencias negativas si la vaca pierde algo de peso.
  • Fase 4: del destete al pre-parto: Las necesidades son mínimas en este período.

Manejo de partos y consejos prácticos


Es imposible alimentar cada vaca de forma individual, por tanto, para poder satisfacer las necesidades de cada animal de una forma práctica es necesario agrupar a las vacas según la fase del ciclo productivo en que se encuentren. El modo más fácil de conseguirlo es regular los partos mediante la presencia o ausencia de los toros, de manera que va a ser posible agrupar a un número suficientemente grande de vacas que permita un manejo simplificado dentro de la explotación. 


Además, también será muy útil de cara a adecuar las fases de mayores necesidades nutritivas con los periodos de mayor producción forrajera de las fincas. Esta pauta también facilitará la aplicación de pautas de manejo necesarias como los diagnósticos de gestación, vacunaciones, tratamientos o simplemente una mayor atención a los partos.

  1. Paridera única: en esta modalidad todo el rebaño va a una, es decir, que los partos se darán todos a la vez; los toros sólo estarán de dos a tres meses al año con las vacas. Por ejemplo, en el norte de España es interesante soltar los toros durante los meses de junio a agosto para que los partos se den de marzo a mayo. Una vez retirados los toros, se puede proceder a la realización del diagnóstico de gestación (DG) que puede coincidir con el destete de los terneros del parto anterior. Además, en este momento se puede aprovechar para eliminar del rebaño las vacas no gestantes, de manera que no han sido improductivas, ya que hasta ese momento estaban criando al ternero del parto anterior.
  2. Paridera doble: en este caso el rebaño se divide en dos grupos, de manera que vamos a tener dos temporadas de partos cada año. Siguiendo el mismo ejemplo anterior, la programación anual según este sistema para la zona norte podría ser el siguiente: las cubriciones se darían en invierno y en verano para que los partos se dieran de marzo a mayo y de septiembre a noviembre en el segundo período de partos. Los DG y destetes se darían en abril y octubre. A diferencia de la paridera única, éste método requerirá menos toros y mejor aprovechamiento de las vacas vacías, ya que en caso que la vaca no quede preñada la primera vez se pueda aprovechar la segunda ronda para no malgastar el año completo. A pesar de las múltiples ventajas que supone la doble paridera, debemos considerar el aumento de trabajo que comportará.

Consejos prácticos de manejo:

A parte de usar estas pautas en el manejo de partos, hay otros consejos que pueden facilitar y mejorar la producción. Un sistema muy útil de manejo cuando los animales no dispongan de pasto es el de alimentar ad-libitum a base de limitar el consumo de concentrado con sal. También, el uso de piensos híper-proteicos cuando la calidad del forraje sea mala nos permitirá mejorar la ingesta total diaria, y por tanto el aporte de nutrientes. 

Otro concepto interesante es suplementar por las tardes y/o en días alternos para que las vacas no se queden cerca de los comederos y salgan a ramonear, aprovechando mejor el pasto disponible. También deberemos prestar atención a la calidad del pasto en la época de partos: pastos muy ricos aumentan el nivel de glicemia de las vacas y con ello también el tamaño de los terneros al parto, con el consiguiente riesgo de dificultades al parto.

Primer parto en las novillas

Otro de los factores importantes para mejorar los números presentados en el apartado 1 y mejorar el manejo de la vaca de campo es la edad del primer parto en las novillas. La tendencia actual es la de tener el primer parto a los 36 meses de edad. Aun así, para obtener una vida útil de la novilla más larga y más productiva, el primer parto debería producirse entre los 24 y 27 meses de edad, es decir, que la cubrición se de entre los 15 y 18 meses de edad

Este cambio tiene un gran impacto económico, como se muestra en la figura 1, por dos motivos: en primer lugar, la novilla esta improductiva menos tiempo y en segundo lugar nos reduce significativamente el nº de animales que tenemos en recría. Existe la creencia de que cubrir demasiado pronto va a afectar a la longevidad de las vacas o a la productividad futura. 

Numerosos estudios (Figura 2) demuestran que con una alimentación y manejo adecuados esto no es así. A efectos prácticos, será conveniente cubrir las novillas un mes antes que las adultas para una mejor recuperación tras el primer parto. Por último, también debería prestarse más atención a la hora de escoger los toros de manera que aseguremos terneros de bajo peso al nacimiento.

Figura 2. Efecto del nivel nutricional durante el periodo destete-cubrición en novillas sobre la productividad subsiguiente (Lemenger, 1980)


Nuevas tecnologías

Para conseguir optimizar la productividad de las vacas es necesario asegurarnos que no sufran déficits de ningún nutriente y que además estos los aportemos de la forma más efectiva posible. El selenio es un micromineral muy importante en fertilidad e inmunidad

Estudios recientes de nutrigenómica han demostrado que el selenio suministrado como levadura selenizada ejerce un efecto mucho más importante sobre la expresión de genes relacionados con la inmunidad, reproducción y metabolismo energético que no el selenio suministrado como selenito sódico (forma tradicional de suministro). En la figura 3 se pueden apreciar los efectos que ejerce la suplementación de selenio en forma de selenito sódico o como levadura selenizada (Selplex, Alltech Inc.) sobre parámetros productivos en vaca de campo.

Figura 3. Facilidad de parto y salud de los terneros según el tipo de selenio suministrado en la dieta (Tanguy, 2010)



En este estudio realizado por Tanguy en el 2010 (Figura 3), podemos observar las diferencias entre selenito sódico y Sel-Plex en cuanto a la facilidad de parto y salud de los terneros. Los resultados de dicho estudio demuestran que en el grupo en el que se usó Sel-Plex hubo una reducción del número de partos difíciles, retenciones de placenta, metritis y casos de diarrea sin pasar por alto un incremento de los terneros nacidos vivos. 


Otros estudios confirman el efecto beneficioso del selenio para la prevención de quistes ováricos (Studer, 1998). En el ámbito del crecimiento en terneros, los beneficios de una implementación de Selenio orgánico en la dieta también tendrá como principal consecuencia una mejor ganancia de peso con respecto a otros animales que reciben selenio de tipo inorgánico, demostrando de esta forma que el selenio en forma inorgánica no es tan efectivo como la forma orgánica (Rollin, Guyot-Liege, 2005) (Stanton y col., 1997). La importancia reflejada del selenio en los anteriores apartados es debido a que este es uno de los microminerales más importantes para la vaca nodriza junto al manganeso y el zinc. Cabe a destacar que otros macro minerales como el fósforo, magnesio, cloro y sodio también serán muy importantes y que deberán tenerse en cuenta.

Otro de los grandes avances recientes en el ámbito de la nutrición, ha sido el hecho de poder suplementar a los animales con nutrientes específicos diseñados para satisfacer las necesidades de la flora ruminal. Es frecuente la suplementación de urea en las dietas para rumiantes en extensivo. Esta práctica, que puede ser muy beneficiosa bien utilizada, se basa en que la mayoría de las bacterias del rumen encargadas de la digestión de la fibra utilizan prioritariamente el grupo amonio (NH4) como fuente de nitrógeno para la síntesis de las proteínas necesarias para su desarrollo. Cuanto más desarrollemos este tipo de bacterias ruminales, mayor será la cantidad de fibra (principal componente de la dieta de la vaca de campo) que estos animales serán capaces de ingerir y digerir, mejorando su estatus energético y condición corporal. 

El problema del uso de la urea tradicional con este propósito es que se libera muy rápidamente en el rumen y se absorbe hacia el organismo de la vaca. Una vez en el torrente sanguíneo, esta urea no solo no es útil para las bacterias ruminales sino que la vaca tiene que gastar energía para poder excretarla. En el caso de animales que tienen alimento disponible para consumirlo en diferentes horas del día esto no tiene mucha importancia, pero sí que la tiene especialmente en el caso de la vaca campera que es suplementada como mucho una vez al día. 

Para resolver este problema se han diseñado productos con la capacidad de liberar la urea de forma controlada a lo largo de bastante tiempo de manera que esta siempre disponible en el rumen. Este es el caso de Beefsync (Alltech Inc.). Dicho producto consiste en urea recubierta de manera que se va liberando lentamente en el rumen de los animales durante más de 9 horas, frente a las menos de 2 horas que la urea tradicional permanece en el rumen. Estos niveles de amoníaco continuados durante varias horas permiten un mayor crecimiento de las bacterias y un mejor aprovechamiento de los alimentos (Lykos et al, 1997). Este producto además posee actividad enzimática residual que mejora la digestibilidad de otros componentes de la dieta como son el almidón, la proteína y la fibra, consiguiendo así obtener el máximo partido de los alimentos ingeridos por la vaca.

En la figura 4 se puede apreciar las ventajas en crecimiento e índice de conversión de novillos en pastoreo suplementados con urea de liberación lenta (Beefsync).

Figura 4. Composición de suplementos aportados a novillos en pastoreo y efectos sobre el crecimiento e índice de conversión.


Conclusiones

Una parte importante de las ganaderías de vacuno extensivo en España en la actualidad no son rentables. Para poder mantener esta actividad es necesario hacernos una composición del lugar en donde está en términos productivos nuestra explotación. Lo que no se puede medir no se puede mejorar, por tanto es necesario conocer datos como numero de terneros destetados por vaca y año, mortalidad, fertilidad, tasa de reposición, edad al parto de las novillas, gastos en alimentación, etc. 

Una vez conocida la situación actual deberemos marcarnos los objetivos a los cuales queremos llegar y establecer un plan de actuación de cómo llegar a conseguirlos. Ese plan a menudo deberá combinar técnicas tradicionales con otras técnicas de manejo más modernas como pueden ser agrupamiento de partos, diagnósticos de gestación, suplementación de pienso a los terneros, sin olvidar la aplicación de avances tecnológicos más recientes tales como la sincronización de celos, inseminación artificial, o el uso de suplementos nutricionales de alta disponibilidad que ayuden a sacar el máximo partido de los recursos disponibles en nuestras explotaciones.

Artículo escritpo por Josep Roquet y Eduard Castanyer de el Equipo técnico Alltech Spain, S.L.