jueves, 28 de enero de 2016

Micotoxinas: aún muchas lecciones por aprender

Las micotoxinas son toxinas naturales producidas por hongos imperfectos (fungi imperfecti), comúnmente llamados mohos. Estos mohos son una inevitable y generalmente invisible parte del entorno agropecuario, y desempeñan muchas funciones biológicas importantes en la homeostasis ecológica. 



Sin embargo, algunos de estos hongos invaden las plantas vivas y producen toxinas que causan cuantiosas pérdidas en la producción agrícola y afectan la salud y la productividad animal.

Mientras estas principales características han sido reconocidas por los científicos desde hace más de 50 años, muchos de los cambios recientemente observados en Europa no han sido aún explicados. Por ejemplo, algunas especies de Fusarium, como F. graminearum, migraron exitosamente hacia el oeste de Europa y en los últimos 10 años se han vuelto una de las especies más prevalentes en el norte y centro europeo. Como resultado, el llamado “Fusarium years”, el cual antes se producía ocasionalmente cuando el mal tiempo retrasaba las cosechas; ahora se produce cada dos años en Europa.

Pero no solo las especies de Fusarium son motivo de preocupación, también se observa una distribución cada vez mayor de endófitos, y todavía estamos trabajando para entender lo siguiente:

Las señales complejas entre una planta y sus endófitos y otras especies de hongos.


  • ¿Por qué los endófitos están migrando hacia el norte  europeo –ahora presentes en las praderas de los países escandinavos–?
  • ¿Cuáles serán los futuros grupos de toxinas que pondrían perjudicar la salud animal y la productividad?
  • ¿Por qué especies de Claviceps (Claviceps purpurea) están  reapareciendo? ¿Habíamos pensado que la última clasificación de granos había erradicado el ergotismo en animales y hombre?


La respuesta más simple, pero con seguridad no la única, es que los cambios climáticos globales son responsables de las alteraciones en la distribución de mohos y micotoxinas en Europa y a escala global. Es imprescindible que los granjeros seleccionen variedades de plantas que sean resistentes a la invasión de hongos y que tomen todas las medidas; incluyendo métodos de cultivo y cosecha anticipada para reducir la invasión de hongos en los cultivos.


Pero mientras consideramos esto, sabemos que la invasión de hongos antes de la cosecha y la formación de micotoxinas no podrán ser extintas sin antes crear un espacio biológico que pueda ser ocupado por otros microorganismos. Por lo tanto, continúa siendo necesario para el productor buscar y aplicar estrategias para prevenir los efectos tóxicos de las micotoxinas en los animales y en algunas partes del mundo. Incluso necesitamos implementar estrategias para prevenir las micosis humanas.

La ingeniería genética para revestir las plantas con genes resistentes es una alternativa, y el uso de aditivos para que secuestren las micotoxinas en las raciones de los animales y prevengan su absorción en el tracto gastrointestinal, es otra de las alternativas más prominentes. En reconocimiento de la continua y eterna batalla silenciosa natural entre el moho, la levadura y las bacterias, tenemos que copiar las técnicas de cada parte para combatir las otras.

A través de la observación, ya sabemos que muchos aditivos para las raciones de los animales derivados de levaduras reducen exitosamente los efectos adversos de las micotoxinas y que la aplicación de bacterias seleccionadas en animales puede reducir la carga de micotoxinas y mejorar la salud intestinal. No obstante, deben existir otros objetivos como el sistema inmunológico que sufre directa e indirectamente de la exposición a toxinas. Esto implica que las medidas generales –como la prevención del estrés celular oxidativo– ayudarán al animal a superar la amenaza de micotoxinas.

Dado el hecho de que hay cientos de micotoxinas, de las cuales más de una docena son contaminantes regulares de un ración, es necesario reconocer que no hay un único componente que los pueda abordar a todas. El desafío futuro es el desarrollo de conceptos nutricionales hechos a medida para combatir los efectos adversos de las micotoxinas y para estimular un óptimo desempeño de los animales en diferentes edades, sobre diferentes condiciones y en todas las partes del mundo.


Por Johanna Fink-Gremmels - Universidad Utrecht de los Países Bajos

Publicado originalmente en Knowmycotoxins.