domingo, 20 de septiembre de 2015

Las micotoxinas: un problema de ámbito mundial que nos afecta a todos


Las micotoxinas constituyen un problema en el ámbito mundial por su alta incidencia y niveles de ocurrencia en los alimentos para humanos y animales. 

Las condiciones de colonización de los sustratos por hongos micotoxigénicos así como su posterior contaminación con micotoxinas juegan un papel fundamental en las estrategias de vigilancia y control. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta el 25% de la producción mundial de grano podría estar contaminado por micotoxinas. Un número que puede estar creciendo a buen ritmo consecuencia del comercio mundial de granos, el cambio climático y los problemas ambientales.

 Aunque muy estables al calor, las micotoxinas son sensibles a la radiación UV. Los principales efectos en los animales son gastroenteritis, lesión hepática, problemas reproductivos. Se dividen en niveles de toxicidad: zootóxicas (animales), fitotóxicas (plantas) y antibióticas (bacterias).

La lucha contra las micotoxinas ha sido muy estudiada para mejorar la salud animal y la calidad de los alimentos, reducir costos, maximizar los resultados y el potencial de los animales. Sin embargo, numerosos organismos internacionales no pueden llegar a un acuerdo sobre los límites de los niveles de micotoxinas. Lo ideal sería eliminar la contaminación en toda la cadena alimentaria, pero esto no es posible en la práctica.

Y eso no se corresponde con la realidad. Lo que ocurre es que la contaminación se produce por una combinación de micotoxinas. Así, para determinar los niveles apropiados de micotoxinas se necesitan varios factores ambientales, científicos, económicos, políticos y nutrición para las validaciones correctas.

Regulaciones de toxicidad, la gestión y el medio ambiente son algunos de los retos para controlar las micotoxinas en la salud y nutrición animal. Sin embargo, varios países de la UE han creado normas para regular los niveles de micotoxinas en los ingredientes de diferentes tipos de alimentos.

Mientras que los niveles no son estandarizados todavía, la Dra. Elizabeth Santin, de la Universidad Federal de Paraná (UFPR), en Brasil, citó las principales prácticas de control de las micotoxinas:


  • Calcular el costo de los problemas causados por las micotoxinas a través de un programa de monitoreo 
  • Aplicar medidas de control de costo / beneficio para las micotoxinas. Los puntos que deben ser controlados en este caso son:
  • La calidad de los ingredientes.
  • Condiciones (temperatura y humedad) durante el almacenamiento de grano y alimentos.
  • Las condiciones dentro de la planta de alimentos, equipo y especialmente los silos y la alimentación de la granja.
  • El uso de un adsorbente de micotoxinas efectivo y comprobado.


En el sitio Know Mycotoxins, se puede entender más acerca de las micotoxinas, como es el caso de los hongos, el impacto en la vida de los animales, las estrategias para resolver problemas y la forma de aumentar el rendimiento del animal.