domingo, 10 de mayo de 2015

Factores clave de rentabilidad en la producción de terneros


La producción de carne de vacuno en España ha estado en los últimos años muy determinada por las ayudas ganaderas de la Unión Europea. 

Hoy en día, en un mundo cada vez más globalizado, hay que ponerse en marcha para producir lo que demanda el cliente y siendo competitivos, porque en caso contrario el sector estará situado fuera del mercado. Además de producir mejor, hay que estar organizados para comercializar.

En todos los sectores, es imprescindible mirar el entorno. En los últimos años se ha producido un pequeño incremento del censo de vacuno a nivel mundial de los principales países productores. Este pequeño incremento del censo del 5% se ha visto acompañado por un 47% más de producción de carne. Hay, por tanto, una clara tendencia a la intensificación mundial de los sistemas de producción.



En el caso concreto de Europa, en los últimos cinco años se ha producido un aumento de las exportaciones de carne y animales vivos del 56%, y una disminución de las importaciones de carne y animales vivos del 22% (datos Eurostat). Este cambio de tendencia responde a la mayor demanda de carne por parte de países terceros con economías emergentes, y a la disminución del consumo de carne de vacuno en la Unión Europea, que ha cambiado sus hábitos de consumo.

¿Qué ocurre en España?

En España, existen una serie de particularidades en el sector. Además de estar muy atomizado, hay una separación clara entre la producción de terneros y el cebo de los mismos, lo que en ocasiones dificulta la óptima preparación de los animales para el engorde. Además, la producción es totalmente intensiva con lo que el precio de las materias primas afecta de forma decisiva.

Así, en los últimos 7/8 años han disminuido los sacrificios de vacuno un 26%, y también el consumo aparente de carne de ternera en un 27%. De esta forma, y con todo lo anteriormente expuesto, si se quiere seguir produciendo, y teniendo en cuenta que generalmente el cebo de terneros es difícilmente rentable sin tener en cuenta las subvenciones existentes, hay que optimizar tanto la producción como la comercialización.


Factores clave para la obtención de terneros rentables para el cebo

  • Terneros sanos, siempre


Es imprescindible seguir unas pautas necesarias para que el ternero pueda ser cebado en unas condiciones sanitarias óptimas, necesarias para que el animal desarrolle todo su potencial genético. 



Para ello, es importante un plan de vacunación adaptado a cada explotación ganadera, pero que incluya para las madres una desparasitación y vacunación de enterotoxemia al año. Además y según las condiciones de cada ganadería se podría recomendar un plan profiláctico contra Rotavirus y Coronavirus, a ser posible en el preparto, y una vez al año vacunar de IBR y BVD, con preferencia antes de las cubriciones. Para los terneros se recomienda comúnmente la vacunación de enfermedades víricas, como IBR, BVD, RS y PI, enterotoxemia y desparasitación, tanto interna como externa.

  • Terneros destetados

Cuando se trata de cebar un ternero pastero, con unos 200 kg de peso vivo y unos 6 meses de vida, es muy importante que el animal haya sido previamente destetado en la explotación de origen, de lo contrario, al estrés del transporte, del cambio de ubicación, generalmente hacia la intensificación y al entorno en la convivencia con otros animales, habría que sumarle la separación de la madre. Todos estos factores de estrés incrementan la probabilidad de que aparezca algún síntoma de enfermedad respiratoria en los animales dentro, generalmente, del primer mes de estancia en el cebadero de destino. Este estrés, que actúa como factor desencadenante en la aparición de enfermedades, en el mejor de los casos retrasaría el crecimiento, y en el peor terminaría en un animal crónico no rentable o en una baja.

  • Terneros perfectamente adaptados al pienso adecuado

No es suficiente sólo con suministrar pienso en una tolva de campo; es importante que al menos un mes antes del traslado el animal esté acostumbrado a consumir un pienso de las mismas características del que tomará en el cebadero de destino, y que este pienso, junto con forraje, sea la base de su alimentación. El pienso debe tener la cantidad adecuada de proteína, para que el ternero desarrolle el máximo potencial, sin llegar a engrasarse. Suministrar piensos de cebo, con una cantidad alta de energía, a terneros cuando tienen corta edad provoca un engrasamiento del animal y que no se desarrolle adecuadamente el esqueleto.

  • Mamones encalostrados y con al menos 15 días

Una de las actividades de cebo también extendidas en España, es la de machos procedentes de explotaciones lecheras o de aptitud mixta. Los terneros frisones son destetados a las pocas horas tras el nacimiento, y el ganadero en general tiende a proporcionarle unos cuidados mínimos, ya que no es una de las fuentes importantes de ingresos en la explotación. Aunque el cuidado de los terneros frisones al nacimiento requeriría un capítulo extenso, en líneas generales es importante destacar la importancia de un correcto encalostrado, con la administración de calostro pasteurizado, en cantidad al menos del 10% del peso vivo del animal en las primeras horas de vida. El animal debe tener al menos 15 días de vida antes de ser trasladado desde su explotación de origen.

  • Terneros con aptitud cárnica

Para alcanzar unos índices productivos compatibles con la rentabilidad del cebo, se requieren terneros con aptitud cárnica. En España son muchas las razas que coexisten en los cebaderos de terneros. La mayor parte de la cabaña es de vacas nodrizas cruzadas, aunque hay también un número importante de razas autóctonas, y otras extranjeras como Limusín y Charolés. En la zona donde la cooperativa COVAP tiene sus socios de vacuno de carne (Valle de los Pedroches en Andalucía, Valle de Alcudia y Comarca de Almadén en Castilla-La Mancha, y la Serena y Siberia en Extremadura), lo más extendido son las ganaderías de vacas cruzadas con base retinta, y sementales Charolés o Limusín.

Lo importante en un cebadero, es que el animal tenga una elevada Ganancia Media Diaria de peso, unido a un Índice de Conversión bajo y a un alto rendimiento a la canal. Además, la genética también se ve reflejada en la clasificación oficial de matadero, haciendo que existan diferencias de precio por kg de carne según sea la misma.




Como ejemplo de lo anteriormente expuesto, en el Cuadro III se pueden ver los datos productivos que han generado en el cebo dos terneros A y B.



En el Cuadro IV se observa un ejemplo de lo que podría pagar un cebadero por un ternero según su aptitud cárnica.



En el capítulo de ingresos, existe una diferencia de 395,60 euros. Esta diferencia es debida al rendimiento canal superior del ternero B (59% frente a 54%), a la mejor clasificación en matadero del ternero B (U frente a R), y a la mejor época de sacrificio (noviembre frente a junio en el ternero A). En el capítulo de alimentación, se ha supuesto un precio de pienso de 0,33 euros/kg y el índice de conversión de cada animal. En el capítulo de otros gastos están incluidos los costes de mano de obra, amortización y reparaciones, así como portes, seguros y costes financieros.





Con este ejemplo, se puede ver claramente que dos animales con el mismo peso podrían tener un precio muy diferente. Como ganaderos, hay que trabajar en las explotaciones para conseguir terneros con alto valor en el mercado.





Animales para sacrificar en las épocas de más demanda de carne: mediante la planificación reproductiva y la inseminación artificial, se pueden lograr partos tempranos de otoño, que son los más interesantes para el ganadero. El precio del ternero es superior, ya que el sacrificio se producirá probablemente en el último cuatrimestre del año, cuando la carne alcanza su cotización máxima.

Conclusiones

  •  El sector está inmerso en un mercado mundial de carne.
  •  La tendencia general es la intensificación de los sistemas de producción.
  •  El cebo de terneros en España no es rentable en sí mismo en líneas generales.
  • El éxito y rentabilidad de nuestras explotaciones depende de nuestra eficiencia en el trabajo, conociendo y mejorando nuestros índices, y agrupándose para optimizar la comercialización.