miércoles, 28 de enero de 2015

Novedad: claves para mantener la fertilidad de las ovejas

Según los expertos, el secreto para obtener buenos resultados en este proceso radica en la temperatura y en la cantidad de lana. Recordemos, que el ganado ovino es considerado de “día corto” porque su fertilidad aumenta al acortarse las horas luz, tanto en el macho como en la hembra.
El macho, a diferencia de la hembra, puede trabajar durante todo el año, aunque no en todas las épocas mantiene el nivel de fertilidad. Durante el verano y sus primeros días, es menos fértil. Pero a partir de los meses de marzo y junio, mejora su calidad de semen asegurando más posibilidad de preñar ovejas en un celo”.

La temperatura corporal de los animales juega un papel importante al momento de realizar una monta, pudiendo incluso afectar la fertilidad en 2 niveles. “La temperatura normal del cuerpo es de 40º C, y a nivel testicular 36-37ºC.

Cuando se eleva la temperatura corporal, se afecta la fertilidad, especialmente por aumento de la temperatura a más de 38º C a nivel de testículos. Por eso, con el fin de disminuir la temperatura corporal de los animales, los expertos señalan que es importante que a nivel de explotación el ganado disponga de algo de sombra, o bien si estos pastan, hacerlo bien por la mañana, o en la tarde, con el fin de evitar el estrés calórico.

“En épocas de mucho calor, es recomendable dejar caminar al macho con las hembras en la tarde y retirarlo sobre las 8 de la mañana, pudiendo mantener los carneros en un lugar con acceso a sombra, alguna comida y especialmente agua fresca”.

Por otra parte, se debe tener en cuenta la cantidad de lana que tiene el carnero en el momento del servicio, porque puede estar afectando la temperatura corporal. La longitud ideal del pelo del animal esté entre los 3 y 4 centímetros, ello contribuye a aislar el calor actuando de protección por altas temperaturas. “Si se pone un carnero en servicio recién esquilado, no tiene ninguna protección del calor solar y aumentará su temperatura corporal. Desde el punto de vista práctico, se recomienda esquilar el macho por lo menos 60 días antes de empezar el servicio y dejarlo descansar en ese mismo tiempo”.

En el caso de las hembras cuando son lanares, previo a la monta, el productor debe esquilarlas en la parte de atrás completamente. “Tienen que aumentarle y mejorar la alimentación; esto es, llevar a cabo un ‘flushing’, que consiste en acondicionar a la oveja de forma previa a la monta con el fin de mejorar la ovulación promoviendo una mejora de la tasa de fertilidad”. En el caso de animales que tengan altos niveles de fertilidad, es siempre necesario recordar que unas buenas instalaciones, una adecuada alimentación y un adecuado sistema de registro y analisis, son claves. Fuente: CONtexto Ganadero.